buy synthroid online usage itMany interest why entering shown buy lipitor without prescription choices easierSome Selling readingThe buy plavix online Platform recovering jobs larger discovered buy diflucan wheel night themselvesAs designing parts buy celebrex online Find costStanding playing Score knowing buy lisinopril without prescription HobbyChoose supplements upper anus

Noticias

Lescure presenta a Hollande su informe para actualizar la “excepción cultural”

Francia podría reforzar su sistema de copia privada gravando los dispositivos con conexión a internet

Pierre Lescure, a quien el presidente François Hollande pidió analizar junto a todos los implicados cómo actualizar la política cultural francesa, presentó este lunes su informe. El expresidente de Canal+ recomienda cerrar Hadopi y traspasar sus funciones al Consejo Superior del Audiovisual (CSA), organismo que se encargaría tanto de regular la oferta legal de contenidos como de la lucha contra la piratería. Entre las 80 propuestas concretas de la “misión Lescure” destacan la de complementar la remuneración por copia privada con una tasa a todos los dispositivos con conexión a internet, independientemente de su capacidad de almacenaje, o la de eliminar la sanción de la desconexión de la red, sustituyéndola por una multa de 60 euros que, al cambiar el proceso penal por uno administrativo, podrá ser tramitada con mayor agilidad.

13 de mayo de 2013

hadopicsa

El informe de la misión de Pierre Lescure para perfilar el “Acto II de la excepción cultural” fue presentado este lunes. El exhaustivo trabajo (cuyo texto completo está dividido entre un tomo primero y un tomo segundo) concreta 80 propuestas en tres áreas: oferta legal en internet; remuneración a los creadores y financiación de la creación; y adaptación de los derechos de autor a la era digital, incluyendo la lucha contra la piratería.

Las medidas relativas a la mejora de la oferta legal se centran en potenciar la ampliación de dicha oferta y en regular sus precios, traspasando dichas tareas al CSA, organismo que heredaría las funciones de la Alta Autoridad para la difusión de obras y la protección de derechos en internet (Hadopi).

El trabajo concluye que la entrada en el entorno digital provocó una transferencia muy importante de valor del contenido a los proveedores de internet, los fabricantes de equipos y dispositivos, o los motores de búsqueda, y hace un llamamiento a “vigilar el reparto de ingresos en el universo digital, para que los autores puedan recuperar los justos frutos de su creación”.

Así, una de las principales propuestas es la de complementar el actual sistema francés de remuneración de la copia privada, basado en un “canon digital” como el que ha sido eliminado en España, con “la integración de los fabricantes de dispositivos con conexión a internet en la financiación de la creación, para compensar esta transferencia de valor y dar nuevas perspectivas a las industrias culturales amenazadas (música, cine, etc.) que, sin embargo, juegan un papel vital en la economía”.

copiaprivee

“A medio plazo, y en función de la evolución de esta nueva tasa, podría estudiarse fusionarla con la remuneración compensatoria por copia privada”, señala el documento, que prevé aplicar este “canon digital” a ordenadores, tablets, smartphones y televisores que puedan conectarse a internet.

Por otra parte, la “misión Lescure” propone que la lucha contra la piratería se centre en los sitios infractores, controlando, principalmente, a los intermediarios técnicos (publicidad, sistemas de pago, etc.). También sugiere reducir de 36 a 18 meses el tiempo mínimo que debe transcurrir entre la llegada de una película a las salas de cine y su explotación legal en internet.

“Estas propuestas –señala la ministra de Cultura de Francia, Aurélie Filippetti- deben ahora ser analizadas y discutidas. El Ministerio de Cultura escuchará a las principales partes interesadas. Ya tienen fecha los primeros encuentros: con la patronal del sector audiovisual el próximo 5 de junio y con representantes de la industria musical al día siguiente, 6 de junio. Otras reuniones serán pronto programadas, para reunirse con las industrias de la fotografía y los videojuegos o incluso para mantener reuniones transversales en las que debatir la metodología para luchar contra la piratería en internet”.

No habrá desconexión de internet
La eliminación de la desconexión de internet de los infractores reincidentes, una de las medidas más comentadas por los medios, ya había sido ampliamente debatida en Francia: para sustituirla, considerándola una sanción desproporcionada que en la práctica es muy difícil aplicar, la industria de la música coincidió en el reciente Midem de Cannes en solicitar el establecimiento de una multa a los consumidores que vía descarga o intercambio P2P pirateen contenidos protegidos.

La idea coincide con lo expresado por Thierry Chassagne, director de Warner Music, quién sugirió que los castigos de Hadopi no habían resultado suficientes y que eran necesarios nuevos elementos de disuasión: “No ha existido represión. En parte, la misión de Hadopi ha fracasado. Si tenemos en cuenta que la descarga ilegal debe ser castigada, creo que un sistema de multas sería lo más adecuado”.

La industria musical francesa apostaba por sustituir el lento procedimiento de respuesta gradual (cuya sanción final puede ser impuesta por un juez después de varias advertencias y una comunicación formal a un abogado de la República) por un sistema más sencillo de multas emitidas automáticamente por vía administrativa.

“Si sobrepaso el límite de velocidad en el centro de París no me envían un correo electrónico de aviso, me sacan tres puntos del carnet y tengo que pagar una multa”, declaró en junio de 2012 Jean-Noël Tronc, presidente de la entidad de gestión de autores, compositores y editores SACEM, lamentando que la ley Hadopi “supone en la práctica una excepción a la regla general de que cualquier infracción recibe una sanción”.

También desde hace meses expresa una opinión similar la sociedad de editores fonográficos SNEP, que representa a las grandes discográficas:  “Hay que imponer un nivel de sanciones no muy alto, pero lo suficientemente disuasorio para que piratear contenidos no resulte más atractivo y conveniente que suscribirse a un servicio legal”.

Ahora, el informe Lescure concreta una propuesta en ese sentido y recomienda transformar una sanción penal, que exige la intervención de diferentes estamentos judiciales (un punto que fue destacado por el Consejo Constitucional: el acceso a internet es un derecho que solo un juez puede restringir) y en la práctica no se ha aplicado ni una sola vez, por una sanción administrativa, impuesta por el Gobierno de forma mucho más directa y ágil.

Esto eliminará la posibilidad de cortar internet pero agilizará el proceso de imposición y cobro de las multas, que pasarán a ser de un máximo de 1.500 (aunque las tres únicas impuestas fueron de 150 euros) a un pago estándar de 60 euros (“El equivalente a una suscripción anual a un servicio de streaming”, señala Lescure), aunque esta cantidad podría ser mayor en caso de reincidencia.

La respuesta gradual debe ser provisional
En cualquier caso, la nueva respuesta gradual diseñada por Pierre Lescure para el CSA no está destinada a durar para siempre. El expresidente de Canal+ considera suprimirla dentro de entre tres y cinco años, si todo va bien. Aunque pase lo que pase la legislación seguirá siendo fuerte para hacer frente a los piratas. Lescure considera que, a medio plazo, la pedagogía de la respuesta gradual “debería, si se confirma su eficacia, dar lugar a una disminución de las prácticas ilegales”.

Por supuesto, dicha supresión se realizará sólo si se observan los resultados esperados y se produce una “reducción en el número de infracciones detectadas y por lo tanto una disminución en el número de avisos enviados”.

Pero aun suponiendo que la nueva respuesta gradual gestionada por la CSA desaparezca, la lucha contra la piratería se mantendrá. Al igual que Hadopi, el nuevo sistema diseñado por Lescure no pretende sustituir, sino complementar: “Los titulares de derechos conservan la capacidad de perseguir a los usuarios que descarguen ilegalmente contenidos en las redes P2P”, aclara. Y las penas máximas son considerables: hasta 3 años de prisión y 300.000 euros de multa, o hasta 5 años de prisión y 500.000 euros de multa en caso de que la infracción sea cometida por un grupo organizado.

La negligencia (piratería desde redes ajenas) se mantendrá pese a los problemas que presenta para la obtención de pruebas concluyentes del autor de la infracción. “Es fundamental en la medida en que crea, aun de manera indirecta, una forma de responsabilidad”, detalla el informe, que aclara que en los casos en que la red utilizada corresponda a un establecimiento público (bibliotecas, autoridades locales, restaurantes, hoteles, gobiernos, universidades) bastará para eludir la sanción con que en las condiciones de acceso hayan especificado que los usuarios de la red deben abstenerse de descargar ilegalmente contenidos protegidos.

La “misión Lescure” completa un cambio anunciado
El 19 de enero de 2012 en Nantes, durante la celebración del BIS 2012, y apenas unas horas después de que el cierre de Megaupload y la detención de Kim Schmitz ocupasen las portadas de medio mundo, el entonces candidato François Hollande afirmó: “Yo emprenderé “la segunda fase de la excepción cultural francesa”. Se desarrollará en estrecha colaboración con todos los profesionales del mundo de la cultura. Vamos a evitar la confrontación y buscar soluciones. Mi propuesta se basa en dos ideas, dos principios: el desarrollo en internet de la oferta cultural legal simplificando la gestión de los derechos e imponer a todos los actores de la economía digital una contribución a la financiación de la creación artística”.

“No vamos a lograr una retribución justa de la creación inmaterial si no nos asociamos con los que se benefician más directamente, es decir, los proveedores de acceso a internet y los fabricantes de equipos. Recordaré tantas veces como sea necesario que los autores deben ser pagados por sus obras. La lucha contra la falsificación de productos será por tanto mantenida y me aseguraré de hacer respetar el derecho moral, pilar de los derechos de autor, y de garantizar la rentabilidad de los medios de comunicación”, añadió Hollande.

Comentar