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Denuncia

Eldiario.es, 18 de junio
Rafael Reig

"Los piratas escondidos entre los autores y los internautas"

“Con respecto a la cuestión de por qué se protege más la propiedad material que la inmaterial, creo que nada tiene que ver con bits y átomos. Si allanas una finca de la duquesa de Alba, te saca a rastras la Guardia Civil. Si te bajas un pdf de una novela de Orejudo, algunos incluso aplauden en nombre de la libertad. La causa no es internet ni la dificultad de hacer cumplir la ley, sino la simple brutalidad: nos parece más respetable lo que se puede tocar”.

18 de junio de 2013

[…]

En efecto, que sea más difícil defender un derecho no puede ser la razón para dejar de considerarlo derecho y renunciar a protegerlo.

¿Por qué no se les cobra un canon a los proveedores de internet para satisfacer derechos de autor? ¿Por qué no pagan la apandadoras compañías telefónicas que nos levantan cincuenta pavos al mes sólo por poder conectarnos? Al fin y al cabo son las telefónicas las que se lo llevan crudo, pues que paguen a los autores, ¿no?

[…]

La prueba es evidente. Hoy en día hay personas que todavía pueden vivir de un trozo de tierra del que sus antepasados se apoderaron por la fuerza. Por ejemplo: la duquesa de Alba. Como se sabe, los descendientes de Cervantes, de haberlos, no cobrarían un duro ya hace siglos, pues la duración de los derechos de autor sólo se extiende unos setenta años más allá de la muerte del autor. ¿Cómo le extraña a nadie que nos tomemos la propiedad intelectual a pitorreo?

El mensaje para los más jóvenes queda claro: no te esfuerces en componer una sinfonía, inventar una fórmula matemática o escribir sonetos, que tus descendientes se quedarán con una mano delante y otra detrás.

[…]

Si suprimiéramos por fin el derecho a la herencia y la propiedad privada de los medios de producción, tampoco reclamaría derechos de autor. De hecho, los he cedido gratis a Cuba, por ejemplo. Mientras sigamos así, que la Guardia Civil proteja los derechos de autor con la misma contundencia que las propiedades de la duquesa de Alba. Y si es más difícil, pues que paguen los  que se lucran: los proveedores de internet, esos piratas.

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