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Opinión

El Mundo, 14 de septiembre
Juan José Marín López

Un equilibrio necesario

El Parlamento Europeo, después de una decisión adversa tomada el pasado mes de julio, ha aprobado por amplia mayoría la propuesta de Directiva sobre los derechos de autor en el mercado único digital presentada por la Comisión hace dos años, si bien introduciendo en ella numerosas enmiendas.

14 de septiembre de 2018

Se trata de un avance importante en la protección de los derechos de propiedad intelectual que no es previsible que tenga -el tiempo lo dirá- un impacto significativo en el ejercicio de la libertad de expresión y la libertad de información a través de Internet. La nueva versión de la propuesta, que todavía debe recorrer un último camino en las instancias de la Unión Europea antes de su aprobación definitiva, consigue un equilibrio necesario, o al menos uno de los posibles equilibrios, entre los distintos intereses en presencia.

Una de las principales novedades del texto aprobado es la reducción de la llamada brecha de valor, o value gap, entre lo que los autores, productores y artistas aportan a las plataformas digitales de explotación de contenidos musicales (YouTube, iTunes, Spotify y otras) y lo que reciben de ellas por vía de remuneración. Los estudios realizados sobre la materia revelan que los titulares de derechos reciben de las plataformas una remuneración desproporcionalmente baja en relación con el valor económico de sus respectivas aportaciones. La Directiva pretende corregir esta situación obligando a las plataformas a compartir sus ingresos con los titulares. Esta misma solución es adoptada respecto de los editores de prensa y los periodistas en relación con las plataformas de agregación de contenidos como Google News y similares. Las plataformas que no realizan actividades comerciales, o sea, que actúan sin fines lucrativos, no deberían verse afectadas por esta razonable obligación de mejorar la remuneración de los titulares de los derechos.

Desde otro punto de vista, la Directiva crea un nuevo derecho conexo o afín al derecho de autor en favor de los editores de prensa. Este nuevo derecho, que de manera inmediata beneficia a los editores de prensa, tendría que traducirse por vía indirecta en la mejora de la situación de los periodistas en su condición de autores. Se trata de una medida de la que debería derivarse, en principio, la garantía de un periodismo de calidad, además de suponer una protección de las inversiones realizadas por los editores frente a los actos de aprovechamiento parasitario realizados por terceros.

Finalmente, el texto aprobado abre la puerta a una renegociación de los contratos celebrados por los autores y los artistas con los cesionarios de sus derechos, en particular, los editores y los productores, en aquellos casos en que la remuneración pactada sea desproporcionadamente baja en relación con los beneficios de explotación obtenidos por el cesionario. Aunque nuestra Ley de Propiedad Intelectual ya contiene una medida de estas características, no exactamente idéntica, la Directiva amplía su ámbito de aplicación en favor de los artistas.

Juan José Marín López es Catedrático de Derecho Civil y abogado.

Publicado en el diario El Mundo el día 14 de septiembre de 2018.

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