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Opinión

El Mundo, 15 de febrero
Carlos Garriga

"La cultura merece más"

El proyecto de reforma de la ley de propiedad intelectual aprobado ayer no va a solucionar los problemas del sector, pese a lo que afirmó el ministro Wert. Eso es algo que intuyen todos los afectados, a expensas de conocer el texto que finalmente llevará el Gobierno al Congreso y al Senado.

15 de febrero de 2014

Aunque es imposible abordar en este breve espacio todos esos problemas hay que señalar la importancia de proteger a la Cultura española y a las industrias que la hacen posible. No solo porque crean obras que hacen más felices nuestras vidas, sino también porque la actividad de ese sector supone el 3,5% del Producto Interior Bruto. En 2013 solo dos empresas de automoción se llevaron, en total, más ayudas que todo el sector audiovisual: 37,4 millones de euros. Naturalmente, fue un “incentivo”, no una “subvención”, que es como algunos habrían llamado a ese dinero en caso de que su destinatario hubiera sido el sector de la cultura. Pese a que dicho sector aporta un 2,6% del empleo total en España y tiene un peso superior en el conjunto de la economía al generado por los sectores de agricultura, ganadería y pesca (2,5%), la industria química (1,1%) o las telecomunicaciones (1,8%).

En materia educativa, en cualquier caso, el Gobierno ha escuchado parcialmente las peticiones. Incluso ha anticipado la que ya se conoce como “tasa Google”, cuya novedad respecto a borradores anteriores es que el Ejecutivo va a buscar “fórmulas legales” para que los editores puedan cobrar una compensación de los agregadores que utilizan sus contenidos, como Google News. Aspectos mejorables había muchos. Por ejemplo: la ley debería garantizar una remuneración adecuada para autores y editores por cualquier explotación secundaria que se haga de sus libros y otras publicaciones de texto en el ámbito educativo, sin diferenciar nivel ni tipo de obra.

Además, el Consejo de Estado recomendó que la composición de la Sección Segunda de la Comisión de Propiedad Intelectual fuera revisada a fin de mejorar su agilidad y eficacia. También que el bloqueo de los sitios web infractores fuera una medida prioritaria. El Gobierno no ha escuchado estas ni otras recomendaciones de su supremo órgano consultivo.

Por otra parte, la Comisión de Asuntos Jurídicos del Parlamento Europeo aprobó esta semana una resolución asegurando que “el canon por las copias privadas sigue siendo la mejor opción para los creadores y consumidores”. Sin embargo en nuestro país la compensación a los creadores la seguiremos pagando todos los españoles y no quiénes realmente les causan el perjuicio, como recomienda el mediador comunitario António Vitorino. Y los fabricantes de equipos y dispositivos se embolsarán todo ese dinero sin que hayan bajado sus precios.

«Cada vez tiene menos importancia en los soportes materiales, porque cada vez es más importante la copia en el mundo inmaterial», afirmó ayer el ministro Wert respecto a la copia privada. Justo lo contrario de lo que afirmó hace unos días el Tribunal Supremo de Austria cuando, considerando que “se hacen más copias que nunca y solo cambia el dispositivo que las almacena”, sentenció que los equipos de almacenamiento multifuncional como discos duros, tablets, smartphones y ordenadores deben ser gravados con una tasa o canon.

Hay que recordar que la cultura es algo valioso que debemos preservar entre todos, y que debe seguir siendo un sector sostenible, creador de riqueza y puntero en innovación y diversidad. Por todo ello, sería deseable que la aprobación ayer del proyecto fuese solo una etapa más del proceso de reformas legales que necesita el sector. Ayer dijo el ministro que “queda pendiente una reforma más profunda”. Deberían iniciarla el Congreso y el Senado.

Carlos Garriga es periodista y director de la consultora de comunicación GGCom.

Puedes consultar aquí la versión de este artículo publicada en el diario El Mundo.

1 comentario

  1. martes, 18 de febrero de 2014 | 19:24uno de tantos

    Desde hace décadas, los diferentes gobiernos de España han estado repletos de ciber-catetos que no saben qué es lo que tienen entre manos, lo que han estado haciendo es poner obstáculos a los editores y generadores de sitios Españoles beneficiando de rebote a los extranjeros. Esta mentalidad, en lugar de disolverse con el tiempo, ha sido exportada a la UE, veamos lo absurdo de nuestras leyes ciber-catetas:

    1. Persecución de sitios con enlaces a películas, música, etc:
    – Objetivo: proteger los intereses de la industria audiovisual.
    – Método: multas desorbitadas y denuncias a webs con este tipo de enlaces.
    – Resultado: NULO -> el internauta que quiere descargarse las películas, en lugar de visitar webs españolas, visita argentinas, mexicanas, etc. o buscará cualquier otro método alternativo.
    – Beneficiarios: webmasters y empresas extranjeras
    – Perjudiciados:
    Sitios y empresas españolas, hacienda española -> el dinero y ganancias de publicidad van a ciudadanos y empresas de Argentina, México, etc.

    2. Obligación de mostrar avisos en webs que utilicen cookies de rastreo
    – Objetivo: proteger al internauta español de la instalación de cookies
    – Método: multas y denuncias a webs
    – Resultado: NULO -> el internauta sigue recibiendo cookies de sitios argentinos, mexicanos, (latinoamérica), USA, etc. etc.
    – Beneficiarios: webmasters y empresas extranjeras
    – Perjudicados: webmasters y empresas españolas, hacienda española -> los molestos cookie-banners solo aparecen en webs españolas. Muchos internautas elegirán visitar aquellos sitios extranjeros que no les molestan.
    – Solución lógica: exigir a los desarrolladores de navegadores (IE, Chrome, Firefox, etc.) que tengan activado el rechazo de cookies por defecto. Quien tenga unos años recordará que está opción estaba activada por defecto en Netscape, y se acabó desactivando en versiones posteriores porque todo el mundo acababa aceptando las cookies.

    3. Tasa a agregadores:
    – Objetivo: Subvencionar a prensa online al verse inútiles e incapaces de sobrevivir por sí mismos y adaptarse a Internet.
    – Método: multas y denuncias varias.
    – Resultado: NULO -> las tasas no se pagarán porque sencillamente no hay dinero, muchas webs cerrarán y las que puedan optarán por irse al extranjero.
    – Beneficiados: webmasters, empresas y haciendas extranjeras -> los países que acojan a estos expatriados digitales y los webmasters/empresas extranjeras que absorban el tráfico de internautas que pierda meneame, etc.
    – Perjudicados: webmasters y empresas españolas.

    4. Hay más ejemplos similares, comenzando por la LSSI hace ya más de 10 años (ahí justo comenzó todo esto y ya entonces nadie movió un dedo), y todos tienen el mismo efecto: perjudicar la producción de contenidos online nacional, poner piedras en el camino a webmasters y empresas españolas, mientras que se abre el camino a que otras argentinas, mexicanas, o cualquier otro país con lengua española acabe ocupando el espacio que los españoles les dejen libre por obligación del gobierno.

    En definitiva, esta tasa no es más que la extensión de la línea clásica española de supervivencia: el gobierno me subvenciona directa o indirectamente a costa del bolsillo del ciudadano.

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